ferocitas

LINEA PUNTEADA

Posted in Amigos, Amor by jgtejeda on diciembre 26, 2009

Las personas se nos brindan en forma de línea punteada, interrumpida… Un rato de proximidad se alterna con otro de lejanía:

______                ______

en algunos casos los momentos de contacto e interrupción se suceden sin que sea posible prever la frecuencia:

_                  __                                      __________ ___ _

en otros la regularidad es firme:

…………………………………………………………………………

o bien:

…     …     …     …     …

etc. La frecuencia es negociada constantemente, de manera casi siempre implícita, silenciosa, a través de pequeños detalles, y jamás debiera forzarse. Por otra parte la intensidad de la relación nada tiene que ver con la frecuencia, se trata de cosas distintas. En fin, son las tareas que hago día a día en mi curso elemental de relaciones humanas. Me esfuerzo, pero soy más bien torpe….

PADRES E HIJOS

Posted in Amor, Corazón by jgtejeda on diciembre 20, 2009

Copia de godoyarturoexhibit bo

Necesitamos que nos quieran, pero no siempre nos gusta reconocerlo. Buscamos afecto…. pedirlo es quedar un poco en estado de necesidad, de penuria. Muchos enojos son peticiones. Y es que el amor es más fácil imaginarlo que vivirlo. Distancias, enfados, negaciones, ofensas, dolores son a veces el envase del deseo, la intimidad, la calidez, la risa, la cercanía. El alma humana es como un calcetín que se da vueltas con mucha facilidad.

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LO QUERIDO

Posted in Amor, Sufrimiento by jgtejeda on diciembre 19, 2009

light

Ódiame por piedad yo te lo pido
ódiame sin medida ni clemencia
odio quiero más que
indiferencia
porque el rencor
hiere menos que el olvido.

CORO

Si tu me odias
quedaré yo convencido
de que me amaste
mujer con insistencia
pero ten presente
de acuerdo a la experiencia
que tan sólo se odia
lo querido (BIS).

el autor es Charly Zaa, la cantaban Feliciano y los pelusas de las micros

CHULERÍA, RENCOR

Posted in Amor, Testículos by jgtejeda on diciembre 18, 2009

MANOPELUDA

Suena Bebo Valdés al piano, y yo pensando en lo que me ha dicho T al despedirse: lo que los hombres tienen en chulería lo tienen las mujeres en rencor. El rencor vendría siendo una forma de la fidelidad, o de la fidelización.

INVITACION

Posted in Amor, Organización by jgtejeda on diciembre 17, 2009

inv

bueno, ya está enviada a la imprenta la invitación, es un asunto sin interés aunque a mí me interesa porque es la invitación a mi propia expo…. los seres humanos somos como niños ____ en otro orden de cosas, converso ayer con M sobre los agrados de combinar el afecto con la libertad, o de no perder poder al querer, que sería lo mismo ___ he empezado a practicarlo (pese a mi mala costumbre, absurda, de buscar la esclavitud) y cuando lo logro es una sensación muy agradable, como de volar en planeador por la brisa primaveral – – -  aunque ayer tuvimos un calor agobiante.  Están todos invitados.

TABLERO HUMANO

Posted in Amigos, Amor, Corazón, Cotidiano by jgtejeda on diciembre 14, 2009

No somos simples. Cada uno de nosotros es un teclado…. cada tecla conduce a algo diferente, y además están las funciones complejas que involucran a varias teclas simultáneamente ___ tecla de la independencia…. del sueño…. de la gimnasia…. del postre…. de la compañía nocturna…. de la fiesta…. del trabajo solitario…. del aperitivo…. de la actividad o ausencia política…. tecla del odio, del amor, del olfateo, del viaje, de la herida, del goce, de la paz, de la rabia, del perdón, tecla del abrazo, del clítoris, del esfínter, de la pena, de la ropa, del médico, de las navidades, tecla de los vecinos, de la tía, de la ex, de tantas cosas…. ¿conozco mis teclas? _____ ¿las de la gente que quiero? ____ ¿sé lo que pulso cuando pulso? ¿tecleo en el momento justo o desatino? ¿hay momentos justos? …. oh, existencia nuestra, provisional, monótona y siempre diferente

PASITOS MILIMÉTRICOS

Posted in Amigos, Amor by jgtejeda on diciembre 12, 2009

N, conversación sobre olfateos del corazón (tan pegado siempre a la piel) me hace reir de verdad ___ el cazador, la presa que desea ser devorada pero no se deja, los pasitos milimétricos, los tiempos, la impaciencia, el poder, la resistencia, las embajadas y protocolos del deseo, el fin de la infancia, el posible retorno a la seguridad social del amor…. me acuerdo de Kevin Johansen: desde que te perdí…. se están enamorando todas de mí… N vive su episodio con entusiasmo. Quizá deba ir a la peluquería, o llamar a J. Un día muy bonito.

DECIR ADIOS CONTINUAMENTE

Posted in Amigos, Amor, ARTE by jgtejeda on diciembre 5, 2009

tanz

¿Es importante hacer una expo de acuarelas en el Museo? No mucho. Es una cosa más de la vida, algo que se hace, se deshace y desaparece. Uno se puede poner un poco idiota en el transcurso de un empeño así… a ratos hay un poco de mareo mental. En este caso no me ha dado tanto creo yo. Artísticamente no he sufrido nada estos meses, aunque a lo mejor he irritado a más de alguien, uno pierde el sentido común, se vuelve autorreferente. He tenido que pedir ayuda, espero no haber sido cargoso. Igual me he sentido con energía, con mis sentimientos muy vivos, y he pintado más, alegremente. ¿Vale la pena avivar los sentimientos? Estamos diciendo adiós continuamente, también estamos diciendo hola sin cesar. Uno se conecta con los otros a través de hilitos como de almíbar, la conexión se puede volver más robusta o bien adelgazarse hasta que se corta, son hilos vivos, frágiles. Hay un arte de tratar a la gente y lo domino muy poco, estoy aprendiendo como si fuera un niño. Rodeado de seres vivos, que respiran, duermen, odian, aman. Soy uno más entre ellos, nada especial.

HAZAÑAS

Posted in Amigos, Amor by jgtejeda on noviembre 28, 2009

Terminamos el taller DGBASE en un ambiente épico distendido, con toques de emoción. Las hazañas me hacen sentir el calor de la piel. Honor a quienes le dieron vida durante 36 semanas! (foto de Fabián Vera)

CANCIÓN DEL CUELLO REBANADO

Posted in Amigos, Amor by jgtejeda on noviembre 26, 2009

CRUCIF_DETALLE

Difícil es saber si ama o quiere uno
correctamente
ni siquiera sabemos bien cómo nombrar el suceso
amor es una palabra un poco tonta, querer es una palabra más ambigua aún
además está el deseo metiendo el codo
en cambio nos damos cuenta,
por su geometría rara,
cuando la forma del amor o de la afición (otra palabra) es incorrecta
y en el espacio de la proximidad natural (aun otro modo de decirlo)
pulula la astucia, por ejemplo,
el negociado de las pretensiones y los saciamientos buscando ventaja,
o si la simple, mudable, elasticidad de las distancias
sufre los cortes del ego ansioso
(esta noche tienes que estar conmigo)
o también, si en vez del amor, se aposenta en nosotros la idea del amor
(una idea es apenas un vacío, un vectorial)
o los reglamentos de amor
de los cuales saben mucho quienes jamás
se abandonan al calor amoroso,
reglamentos que cada cual guarda en una libreta familiar
sellada con los escudos de la República y la Iglesia
bajo la mirada feroz de las vecinas,
o si el ser presuntamente querido es utilizado como una venda
para aliviar molestias o heridas personales
y al final el amor, o el querer, o el deseo de otros,
del mismo modo que la vida o la muerte,
de tanto ser traídos y llevados por la boca hablante
se oscurecen como agujeros negros
útiles para todo y para nada:
la madre que simplemente no logra percibir, no oye, no capta
el latido o el vaho de sus pequeños
(distraída, fumando, hablando por teléfono)
el padre que galopa a la distancia,
el ser contiguo al apartar la mirada
el que fue hijo arrastrando los dolores de su infancia
el amigo cuando olfatea la traición
los seres seductores que lanzan al cielo más semillas de las que pueden germinar
por deporte, por la lentejuela, goce sensual y solitario,
los amantes fatigados intentando convertir en insectario su domingo
la novia vigilante que vigila demasiado
anotando los atrasos en un cuadernito
el mismo yo amoroso asustado ante lo imprevisto,
todos ellos, todos nosotros, un poco cada uno,
ensuciamos cada beso, sin quererlo
porque así es el afán humano, mezclado siempre con la tierra
con la mosca, con el vino
y al acariciar levantamos nuevas capas del corazón amado
renovando el tejido de la especie
sintiéndonos dignos nosotros, también, de ser queridos
como soles pequeños, como dioses privados
como estrellas perdidas en la noche
así despertamos, volvemos al río de la vida.
desde las manos, al fin, desde la tenue piel de las muñecas
emerge el temblor con que se busca
a los otros, que nos hacen ser nosotros,
a las pupilas sin las cuales no es posible
distinguir nuestra silueta en el espejo
aprendiendo de cada desventura y de cada instante placentero
al final nos es que amemos, es que nos damos al amor
caemos con el cuello rebanado
disponibles para la sonrisa
o para la espalda
con nuestros matorrales humildes y fragantes
nuestro musgo, nuestra ropa,
parciales, errabundos, malcriados, luminosos
temblándonos los dedos, y sin embargo majestuosos,
tropezando y volando al mismo tiempo
sanos enfermos, muertos vivos, duros tiernos,
una cosa no quita la otra
cada cara se alimenta de su nuca
flotamos en la amplia zona de los grises, en la música sin luz
en lo que en cada instante puede multiplicarse o deshacerse
somos poco, apenas vida abierta
células recién constituidas
eso es suficiente
(tengo que mejorarlo creo….)

THE BOAT THAT ROCKED

Posted in Amor, Antiartista by jgtejeda on noviembre 25, 2009

BOAT

en 1966 los locos transmitían rock desde una radio pirata instalada dentro de un barco en el Mar del Norte __ pandilla creativa, lenguaje desenfadado, depredadores eróticos, rebeldía elegante, modernos de su tiempo, artistas del susurro y del ritmo. Gran película ___ mientras pasan las imágenes pienso en que quizá me vendría bien una radio pirata o un barco pirata para naufragar gloriosa y sensualmente ….

CUATRO COSAS

Posted in Amor, Corazón, En llamas, Muerte, Vida by jgtejeda on noviembre 25, 2009

CUATROCOSAS

fuego, agua, amor, muerte

SIRENA

Posted in Amor, Ferocitas by jgtejeda on noviembre 24, 2009

sirena

PECHOS

Posted in Amor, Miedo by jgtejeda on noviembre 23, 2009

leche

leche.. leche nutritiva < — > leche venenosa, amor confiable < — > o no, mujer < — > antimujer, mundo cerrado < — > autonomía

MONO OLIVÁREZ

Posted in Amigos, Amor, Antiartista, Cotidiano, La vida misma, Muerte by jgtejeda on noviembre 21, 2009

Anoche, junto a su familia (Sonita, Pablo, Rodrigo) y a los que fuimos sus amigos, evocación del Mono Olivárez a diez años de su muerte. El evento se llevó a cabo en un local cultural del Banco del Estado, en la Alameda, primero hablamos, luego el Roro nos brindó unas piezas musicales. Podría haber estado el propio Mono entre los asistentes… Sufrí cuando no lo tuve ya más al teléfono o conversando infinitamente un almuerzo. Amo a los espíritus libres, me derrito ante una cabeza emocional con energía propia. El Mono dedicó su vida a construir su propio personaje, a la conversación ilustrada, a los suyos, a la lectura, a la literatura. Él cultivaba la leyenda, no la historia. Como dijo Federico Schopf, el Mono aparecía y desaparecía, jamás se empoderaba, lo suyo era la periferia casual, y debajo de esa aparente ligereza, de esa especie de abandono, había un sacerdote manejando unos códigos estrictos, irrenunciables. Me aceptó en su mundo como casualmente, sin estrategias, y de él me fue llegando el espíritu del sur, la risa local, la finura perceptiva, la capacidad de escuchar y de decir, el manejo del tiempo. El Mono inauguraba a su paso un nuevo ecosistema regido por leyes orgánicas. Era atento a lo que yo hacía, observaba mis dibujos perturbados, leía mis textos cuando empecé a escribir más en serio, vino alguna vez a mis cumpleaños. Pero sobre todo compartíamos el menú de los empleados del diario La Epoca, y a menudo me conseguía un ticket de colación. Su grupillo almorzaba en un local al cual le llamaba él jocosamente “El Pabellón de Chile”, o en otro situado en una galería comercial de la calle San Diego, entre imprentas pequeñas, al que denominaba “El Chechenia”. El Mono era para mí la risa tocada de ternura y salpicada de pasiones. Siempre nos llevamos bien, conversábamos una o dos veces al mes, y su confesionario lo admitía todo, mezclaba lo escuchado y lo devolvía en forma de cock-tails asombrosos, donde se alternaban el relato llovido de sus tierras con los pistoletazos comprimidos de sus dichos. No era producido el Mono sino espontáneo. Nunca tenía problemas. Yo siempre estoy bien, afirmaba riéndose. El que me quejaba era yo, arrastrando mi alma por entre los matorrales de cemento de esta ciudad. El Mono dominaba los dialectos de mi padre, también de familia sureña. Era un antiescritor, como Nicanor ha sido un antipoeta y como yo he sido, a mi modo, un antiartista. Hasta la victoria siempre.

YO EN LLAMAS POR TODOS LADOS

Posted in Amor, Antiartista, Dibujo, En llamas, Estilo, Ferocitas by nandopantufla on septiembre 29, 2009

Ferocitas es un viaje de muchos años a través de los canales que comunican al alma con el cuerpo y viceversa, son canales invisibles pero se sienten a cada momento.

Un poco de historia. Comencé la serie hacia 1999, a horas perdidas. Compré entonces unos pliegos grandes de papel de algodón, renové mi caja de acuarelas, busqué pinceles de pelo de marta y luego de acrílico (últimamente no son nada malos), y de a poco fue apareciendo un ambiente, un modo de hacer. A veces trabajaba aperrado, durante meses, produciendo dos o tres o seis o más piezas al día, luego era preciso deshacerse de muchas, o volver a pintarlas. O también, absorto en cosas distintas o en un ánimo lejano a la acuarela, los papeles y las pinturas quedaban por ahí meses o incluso semestres, para después retomarlo todo de nuevo, con otro entusiasmo, con la cabeza siempre un poco virada hacia cualquier lado.

Finalmente la serie consta de más de cien piezas seleccionadas, probadas, nunca puedo decir con exactitud cuántas porque voy poniendo y sacando. Son formatos pequeños o medianos.

No soy un pintor de verdad como lo han sido Nelson Leiva o Adolfo Couve o Pablo Burchard, a quienes abrazo, sino apenas un evocador de imágenes. He sufrido mucho por eso, durante años, el que mi mirada no sea del todo estética sino siempre ligada a los significados, a la cosa que represento. Oh Dios existente o inexistente dime…. ¿por qué no soy un verdadero pintor? Lo único que puedo aspirar a estas alturas es a ser yo mismo.

Recuerdo haber visto hace años un Cezánne auténtico en Chile, un joven sentado con camisa, muy largo uno de los brazos, y no sé si estaban en aquella sala Couve o Skármeta, el caso es que entendí en ese momento la gracia incomparable de Cezánne y de los pintores que son realmente pintores, para los que cada trocito de la tela es un mundo. Hay otra versión, la ví en Sao Paulo, en un museo muy feo que quedaba en un edificio como de oficinas. Ahí estaba la ausencia de énfasis, que le llama Borges, o quizá ese instante entre dos momentos que representa tan bien Velázquez.

A Velázquez lo voy a ver de vez en cuando al Museo del Prado, y siempre caigo muerto ante sus negros, sus azules verdosos, sus tierras, que al acercarse uno a las figuras parecen deshacerse en la nada. Velázquez es un señor, porque aparte de la sutileza domina el formato monumental. Pero eso es pintura, ya lo he dicho, y yo soy un eventual, un periférico, siempre así, en los exteriores, dando tumbos, lejos de los gremios, perdido mientras cae la tarde con sus amenazas, avergonzado, mal vestido, ohhhh, ufff. Mis acuarelas arrancan quizá de la admiración rendida que de joven tuve por Klee, o por el menos conocido August Macke. Klee era como un asteroide brillante que se me apareció de repente, y desde entonces para mí fue imposible conciliar el sueño sin que se metiera él en la cama, dormíamos juntos, abrazados, yo en llamas por todos lados, ensangrentado y feliz. Macke, alemán, murió joven pero antes de irse nos dejó unas acuarelas luminosas pintadas en Marruecos, y llegué a él no por la vía de la escuela de Bellas Artes a la que debo tanto, sino por un seminarista alemán, Heiner, que nos acompañó en un campamento scout, él era joven aunque unos diez años mayor que nosotros, con una melena rubia, cantaba a capella un Magnificat de un modo que se me estremecía el alma mientras miraba yo su piel tensa, me recomendaba a Macke y en un momento del paseo mató a un perro a palos. Yo no seguí con los scouts, él tampoco con el seminario, y no lo volví a ver pero me quedé con Macke.

La acuarela no se pinta concienzudamente como puede ocurrir con el óleo, sino que se prepara el color, muy aguado, como un jugo, se posan después los goterones sobre el papel y se va conduciendo aquello en diversas direcciones a medida que penetra en la fibra, con suavidad, alegremente, como una invasión, abandonándose uno a las sorpresas, a las absorciones, a los avances y retrocesos del pigmento flotante en el agua. Por eso es relevante la calidad del papel. Me entiendo muy bien con el papel Guarro (español) y con el Fabriano (italiano), mientras más caros mejor, porque son hechos a mano y con cien por ciento de algodón, con una textura rugosa, irregular y un reborde con barba. A medio secar es posible aún intervenir un poco, aunque con mucho cuidado, y a esas alturas también podemos secar con el pincel, o anular (nunca del todo) lo pintado con toalla absorvente. Una vez seco el papel se aplica una segunda capa para dar profundidades y matices, luego más, y de a poco comienzan a emerger suavemente la forma, el color, los matices, el ambiente, los detalles… entonces es cuando sabe uno si se va a salvar o no, hay que estar en todo momento dispuesto a abandonar y tirar lo hecho porque las acuarelas recocidas no tienen salvación. Al final se retoca aquí y allá con un poco de gouache opaco si hace falta, son detallitos.

Para mí el color se basa en la colaboración o guerra entre los azules y las tierras, o sea entre lo frío y lo cálido, y luego vienen los destellos de color más vivo, o alguna sombra negruzca. Siempre debe dejarse luz en cada capa de color.

Pero antes de poner el color está el dibujo a lápiz, muy suave, y últimamente lo he dejado ser menos preciso, menos cerrado, lo que importa al final es la impresión, el aire del conjunto. No quita eso que quiera ser poco estricto con la forma, a veces me guío por fotos o pinturas, otras voy de memoria, quiero que la mano, el escorzo, la cadera, los labios, los pechos, etc., estén bien resueltos, no de modo realista sino con conocimiento anatómico. Nada peor que una mano blanda como guante, por ejemplo. En unos cuadernos o libretas voy anotando apuntes con ideas para después pintarlas, aunque miento al decir que son ideas porque las ideas no tienen forma y lo que hago en los cuadernos es un dibujar sin rumbo, sin intención, sin pensar nada, y de pronto hay algo que se puede aprovechar. Mis dibujos me salen lo que se llama en arte “inteligentes”, que contra lo que pudiera pensarse no es algo bueno. La inteligencia mata muchas cosas. Picasso dijo una vez que él no había cultivado su inteligencia para no arruinarse como artista, y yo he hecho al contrario que él. O sea que mis dibujos son una ruina artística, pero igual me gustan, me hacen falta, y trato de darles una dimensión estética en base a aguadas. La acuarela es suave, y por eso le conviene, creo yo, a los dibujos un poco rudos.

Dibujo sobre todo el cuerpo humano, y más el cuerpo que conozco mejor, o sea el mío, el masculino, aunque las mujeres siempre están presentes porque la verdad es que saben más del cuerpo que nosotros, y sólo en ellas se cierra el círculo, son como la luna, como la esfera, como la cama, ellas traen la tibieza y el aroma, esa confusión del ser.

El cuerpo joven es siempre hermoso, aunque se nos oculte. Pienso que las manos, los genitales, la boca, los ojos deben dibujarse de mayor tamaño porque son más importantes. Me confunde que estemos pensando en lo que nos importa, por ejemplo el falo, es un hecho que con él tenemos los hombres una relación especial, y sin embargo en la vida cotidiana aquello no existe, si uno es bien educado debe arreglárselas para que no se note. Pasa también con la muerte, que por cuestión de modales siempre se deja para después aunque revolotee ella por los relojes, al caer la noche, al levantarse el alba, o cuando nadie nos llama y nos envuelve el silencio…. cada cambio es un pasito hacia la nada final. También están las vísceras, las secreciones, todo aquello que brota desde dentro, de lo que se ocupan sólo los médicos con sus métodos científicos y en el fondo sin tener idea de qué pueda ser realmente es la vida… La sangre, en cambio, aparece mucho en las películas.

Entendiendo por alma el anima de los latinos y por cuerpo el soma de los griegos, si es que no me equivoco, que en la lectura de los clásicos cada cual encuentra lo que quiere encontrar, o lo que puede. Cicerón se refiere a la ferocitas como una condición de los jóvenes, opuesta a la pueritas de los niños o a la gravitas de los ancianos.

Estas acuarelas las he hecho habitualmente de rodillas, sangrando, o elevado por los aires y llena la cabeza de aire blando, nunca de modo sensato, y al caer a tierra muchas veces pierdo la conciencia, no me acuerdo de nada.

Las pinturas, una vez terminadas, van cada una con su marco, y cada marco con su pintura, se trata de una relación meditada. Desde hace años voy de vez en cuando al mercado persa de Bío-Bío, o al Parque de los Reyes con Brasil, y vagabundeando por entre las cosas usadas, en esa periferia, en el subsuelo urbano podríamos decir, me hago de algunos marcos antiguos en cada paseo. He llegado a formar una colección, aunque es un poco penosa, las molduras están casi siempe resquebrajadas o saltadas, las esquinas no ajustan… es eso lo que me atrae. Son marcos con historia, como de casa de campo o de familia apenas próspera. Imagino los años que habrán pasado en alguna pared, mientras se desarrollaban allí quizás qué dramas o aburrimientos.

Cualquier pintura de esta serie es en verdad muchas pinturas, en todas ellas se cruzan historias o mitos o apariciones poco definidas que emergen de la siesta o de alguna esquina del día. No hay significados precisos, nada de eso, son más bien atmósferas o episodios. Tengo dudas sobre su belleza, pero son parte mía, no las voy a desconocer. Igual me abochornan, las observo a veces como asunto familiar y a veces como una sustancia extraña, pero finalmente necesito de los demás, quién no. Somos parte del misterioso tejido humano. Así es que aquí está lo hecho, para quienes quieran mirarlo, así podré enterrar o disolver todo esto, decirle adiós.

Juan Guillermo Tejeda, Santiago de Chile, fines de 2009.

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