THE BOOK OF EMILY

Calor heavy (día sin vida social), subo donde Emilio a mirar la repisa, me muestra unas revistas y libros, pesco THE BOOK OF SHRIGLEY, me gusta mucho porque tiene los cantos redondeados, luego en la tienda china reservando los dos sillones para armar el lounge en el estudio, yo que los hacía enormes y los encontré de tamaño modesto, aunque sentado en ellos estoy en casa, mañana debo ir a ultimar la compra…. tarde de Bebo con su trío, bueno, como lo acompañan Cachao y Paquito de Rivera así se entiende con qué facilidad fluye aquello ___ pandillita de chica con dos chicos en la piscina del edificio, me miran con cara de que los voy a retar, les devuelvo el saludo y me saludan aliviados y sonrientes, estoy por el placer ordenado a ver si nos entendemos _____ avanzo en la acuarela de Diego, reenmarco los dibujos que habían ido a fotograbado, envuelvo regalos de Navidad y es que finalmente soy de familia con mesita de centro, casa pareada y viejo pascuero___ etc. _____
VITRINA EM
Bonito proyecto de Emilio Marín para poner las esculturas…. Hablo mucho por teléfono o sin teléfono incluso. ¿Escucho lo que me dicen, leo los silencios ? Me quedan retumbando después… Hoy llevaré a poner vidrios a tres nuevos marcos, ayer nueva versión de un personaje decapitado con un surtidor de sangre tipo pozo de petróleo, es para un marco ovalado entre feo y hermoso, no lo sé. Un trozo de tu corazón dice sí + un pedazo de tu cabeza dice no = that is the question y ahí no tengo solución alguna. Hacemos lo que podemos.
PABELLÓN
Inicialmente Ferocitas iba a ir dentro de un pabellón diseñado por Emilio Marín, en el ala norte del Hall del Museo Nacional de Bellas Artes. Una evaluadora del Fondart encontró que no se qué lesera, y se nos cayó el financiamiento, ojalá haya ido a alegrar el proyecto de algún otro idiota, porque en Fondart todos los que concursan, excepto uno mismo, son unos aprovechadores y unos idiotas, es lógico pensar así. Emilio y su team se esmeraron, dibujaron planos, cotas, elevaciones, detalles, despieces, y todo ello sin destino, siendo yo el responsable de ese infinito trabajo perdido. Me azoto las espaldas todos los fines de semana con unos trapos mojados, para sufrir y hacerme perdonar. Entretanto fui al Museo con el rabo entre las piernas, a retirar mi proyecto, pero Ramón y Milan me ofrecieron la alternativa de poner las acuarelas en otra sala durante enero y febrero, y eso estamos preparando, ilusionados otra vez. Hoy visitamos la sala Chile con Emilio, también con Nando, hablamos de colores, luces, dimensiones, cosas. Emilio tiene que estar igual en el montaje, además le debo una obra. Le convidé un poquito de chocolate blanco, pero no es suficiente.


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