ferocitas

L’ARTISTE DANS SON ATELIER

Posted in Antiartista, ARTE, Vida by jgtejeda on diciembre 21, 2009

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lo notable son los nuevos sillones chinos

FREE

Posted in ARTE, Dibujo, En llamas, Testículos, Vida by jgtejeda on noviembre 25, 2009

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un ship interno que se disuelve y somos (un poco más) libres

CUATRO COSAS

Posted in Amor, Corazón, En llamas, Muerte, Vida by jgtejeda on noviembre 25, 2009

CUATROCOSAS

fuego, agua, amor, muerte

MAR

Posted in La vida misma, Vida by jgtejeda on noviembre 21, 2009

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¿Hay que convencer a los demás? Caí de vuelta en este país desventurado el verano de 1988, tras catorce años vividos en las galaxias extraterrestres, y al volver todo me parecía desajustado, fuera de lugar. La mitad de los colegios llevaban nombre inglés y la otra mitad el de alguna figura celestial. Me ardía la sangre y necesitaba ser un predicador. Si no lo hacía se me caían las cejas. Hoy paseo por la feria en busca de berenjenas, o sigo con unas sonatas de Mozart que ponía mi papá y ya uso poco mi capa de convencedor. Tengo aún un poco de sueño… duermo cada noche con demasiados vientos en la cabeza….  me voy a ver el mar. Love.

EL INFIERNO

Posted in Amigos, Miedo, Muerte, Vida by jgtejeda on noviembre 21, 2009

Me voy a comer con unos queridos amigos al Lili Marleen. Entramos abriendo una sobrecortina de plástico bajo un escudo y una bandera, y me encuentro de inmediato en el infierno. Las paredes están sobrecargadas sin dejar apenas espacios libres, es una decoración folklórico militar agobiante. Muñecas alemanas, escudos, galvanos, retratos de militares, banderas, trofeos y cientos de pequeñas fotos enmarcadas. De pronto los marcos me recuerdan a los de mis acuarelas, qué barbaridad…. Imágenes triunfantes y cariñosas de Pinochet con o sin capa, en forma de busto o de figurilla, también de sus colaboradores, más militares, una palilimrada militar en miniatura dentro de urna de vidrio de más de un metro de largo que finalmente resulta ser una recreación del funeral de don Augusto… alusiones nazis, mucha cosa patriotera alemana y/o chilena, imágenes del Kaiser, de Wagner, etc… Atienden unas chicas uniformadas que sonríen y se mueven con firmeza. La dueña es una dama elegante y afable, parece salida de una película de Fassbinder. Mientras ocupamos una mesa me llega el sonido inmisericorde de las marchas alemanas, son aires militares más que musicales. Tal como las fotos y cachivaches de las paredes no dejan espacio alguno en blanco, las marchas repletan el ambiente sonoro evitando el silencio. Grandes vasos de cerveza alemana de muy buena calidad. Luego me zampo una salchicha con mostaza, excelente, bajo la mirada atenta de Pinochet y el Papa Juan Pablo II, que es otro de los personajes recurrentes. La clientela es esa cosa un poco gris o provinciana que si se te enojan mejor desaparecer. De pronto me siento sofocado, me dan ganas de estar afuera. Me agobia este restaurante temático obsesivo. ¿Por qué razón he ido a meterme allí? Igual estuve 10 años secuestrado en el Liceo Alemán. Animado por la cerveza, recuperada mi integridad republicana y artística, comienzo a emitir algunas opiniones en voz alta, que me parecen muy divertidas, y además justas…. Noto que las pupilas de mis amigos se mueven con alarma, mientras me recomiendan silencio y piden la cuenta, que llega en un librito dorado pero falso que es una caja, dentro hay unos caramelos, y en pocos minutos me encuentro de nuevo en la calle Julio Prado, mis amigos vuelven a estar tranquilos y cariñosos. Qué bonito es regresar al mundo de los vivos.

CAMIONERO

Posted in Antiartista, Vida by jgtejeda on noviembre 21, 2009

camionero….. sería mi profesión de repuesto si no hubiese sido artista. Soledad, carretera infinita, una cierta mecánica u oficio, rudeza, potente nostalgia amorosa, velocidad pesada, ritmo, meta clavada en la mente… lluvia, sol, cansancio y algo de modestia humana, porque en el ir y venir no somos nada. La existencia es un camino. También aquello de relaciones un poco al paso que de pronto se convierten en exclusivas e intensas cuando el camionero viaja acompañado. Aunque por otra parte tener que seguir una ruta sin poder desviarse es claustrofóbico, esa es la parte menos buena. Roberto Carlos, además de genial, tiene una pata de plástico. Un amigo me cuenta que su tío era camionero, cuando lo acompañó en un viaje el tío iba sacando pedazos de un bistec crudo y los freía sobre el motor.

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